👋 ¡Hola! Soy Miguel y aquí va un poco de mi historia.
Mi camino en el diseño no empezó frente a una pantalla de Figma, sino observando cómo las personas interactúan con su entorno. Desde mis inicios en Viña del Mar, Chile, siempre me fascinó algo del diseño: ¿cómo un mismo problema puede tener 30 soluciones diferentes, todas válidas? Ahí nació mi pasión. Al final, todo en la vida es diseño.
Esa curiosidad me llevó a co-fundar mi propio estudio hace más de una década, donde aprendí que el diseño no es solo estética: es una herramienta de creación de valor y el resultado de un proceso riguroso.
Mi carrera ha sido un viaje de adaptación constante: desde diseñar apps nativas en startups de turismo hasta liderar estrategia UX en sectores complejos como banca, seguros, salud y servicio público, tanto en Chile como hoy en Brasil.
Me considero un conector entre las personas y el negocio. Mi trabajo consiste en escuchar lo que los usuarios no dicen y transformar complejidad técnica en flujos naturales y soluciones escalables. Creo firmemente que los mejores productos siguen la regla del “menos es más”, porque nuestra labor es mejorar la vida de las personas.
Más allá de los wireframes y mapas de empatía, disfruto conectar con la naturaleza. Corro a diario, es mi espacio de relajación y claridad mental. La guitarra es otra pasión que me ayuda a pensar y desconectar para conectar.
Hoy vivo en Brasil, aprendiendo de su cultura y geografía, porque creo que debemos mantener viva esa curiosidad que alimenta la creatividad y la co-creación.